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  • El secado y curado de cogollos de marihuana

    El momento de la cosecha es, para muchos cultivadores, el mejor momento del año. Sabemos que estás deseando recoger los frutos de tu trabajo y poder catar esos suculentos cogollos que con tanto mimo y esmero has estado cuidando. Pero este no es el último paso. El cannabis fresco contiene cerca de un 75% de agua, que necesita ser evaporada antes de que los cogollos puedan ser consumidos. Para deshacerse de este exceso de agua, los cogollos han de ser secados y curados lentamente. La realización de un buen proceso de secado y curado de la marihuana es un paso críticopara la producción de alta calidad. Durante este proceso, puedes perder, conservar, o aumentar el olor, sabor o potencia de tu cosecha de cannabis. Un mal secado puede incluso estropear por completo cogollos de la mejor calidad. Es un proceso terriblemente lento, pero si te armas de paciencia, te verás recompensado con cogollos de marihuana que tendrán un mejor sabor, aroma y efecto. El secado de cogollos frescos de cannabis Durante el proceso de secado, el contenido de agua de los cogollos debe reducirse del 75% al 10-15% y habitualmente esto tarda de unos 10 a 14 días. Para un buen secado, asegúrate de que el espacio donde vayas a realizarlo reúne las condiciones necesarias: Ventilación: el espacio debe tener una mínima renovación del aire. Discreción: las plantas de marihuana huelen intensamente durante el proceso de secado, elige un lugar discreto o instala un filtro de olor. Temperatura: intenta que la temperatura no suba de los 27 grados en tu cuarto de secado. Iluminación: el THC se degrada con la luz, el cuarto debe permanecer a oscuras. Humedad: evita los niveles altos de humedad en el cuarto de secado pues esto podría provocar la aparición de moho y hongos. ¿Cómo realizar el secado de tus plantas de marihuana? Cuelga las plantas boca abajo: puedes colgar las plantas enteras o dividirlas en ramas, es una cuestión de gustos pero, lo hagas como lo hagas, siempre debes evitar que las ramas se toquen o estén muy juntas, pues esto podría provocar la aparición de moho y hongos. Si puedes controlar la temperatura del cuarto de secado, mantenlo a 20ºC durante los 3 primeros días, de este modo, los cogollos se secarán rápidamente, pero no demasiado. Pasados estos 3 días se debería reducir la temperatura a unos 17-18ºC para ralentizar el proceso. Intenta que la humedad relativa del espacio ronde el 45%-50% durante los primeros tres días. Tras estos 3 días, la humedad debería aumentar de nuevo al 60%, para así poder ralentizar el proceso de secado de la marihuana. Circulación del aire. Es muy importante que haya suficiente circulación de aire en la habitación, por lo que es aconsejable usar un ventilador oscilante eléctrico. También es una buena idea para controlar la temperatura y la humedad. Sin embargo, no hay que enfocar el ventilador directamente sobre los cogollos, porque esto hará que se sequen de manera irregular. Revisa los cogollos: a poder ser diariamente, para asegurarte que no aparece moho o hongos. ¿Cómo saber si el cannabis ya está seco? Normalmente los procesos de secado duran de 15 a 30 días, una buena señal para asegurarte de que este haya tocado a su fin será que puedas quebrar el tallo fácilmente con los dedos. Si se dobla, será necesario dejarlo secar un poco más. Lo sabrás cuando suceda... Es muy importante que los brotes no se sequen demasiado rápido. Durante el secado no solamente se evapora la humedad, sino también la clorofila y otros pigmentos del tejido vegetal. Si las flores se secan demasiado rápido, algunos de estos pigmentos no tendrán tiempo suficiente para degradarse. La marihuana que tiene una alta cantidad de clorofila presenta a menudo un sabor amargo y un olor 'verde'. Razón de peso para no acelerar el proceso. El curado de los cogollos de marihuana Una vez que los brotes se han secado correctamente, se procede al curado y almacenamiento del producto final en un frasco hermético de vidrio. Un buen curado garantiza un mejor sabor y aroma de los cogollos. Si disfrutas saboreando los matices afrutados de la Strawberry Amnesia o el sabor a queso rancio de la Cheese, amarás este método, pues elevará la expresión aromática a su máximo exponente. Esto sucede porque los cogollos, después del secado, aún contienen clorofila, que contiene magnesio, y le otorga a la marihuana ese sabor áspero que no suele gustar. Ese sabor a "verde" puede eliminarse a través de un buen proceso de curado, que normalmente va de 4 a 8 semanas. ¿Cómo curar tus cogollos de marihuana? Un método efectivo, simple y barato de curar tu cannabis es hacerlo en botes de cristal: Después del periodo de secado, cuando notes que ya puedes quebrar fácilmente las ramas, separa los cogollos de estas con la ayuda de unas tijeras. Consigue botes de cristal que puedan cerrarse herméticamente con una tapa. Procura que la apertura del bote sea lo suficientemente grande como para que quepa tu mano, eso te permitirá manipular los cogollos con mayor facilidad a la vez que recoger los tricomas que durante el proceso de curado caerán inevitablemente al fondo del bote. Mete los cogollos en el bote de cristal y colócalo en un lugar fresco y oscuro. No metas los cogollos demasiado apretados, pues es importante que durante el proceso de curado pueda pasar el aire entre ellos. Abre el bote una vez al día y revisa que no se haya producido moho en tus cogollos de marihuana. Deja la tapa abierta durante un rato, una hora aproximadamente y vuélvelo a cerrar después. No te preocupes si notas que los cogollos sudan, es exactamente lo que debe suceder, de este modo se va eliminando el agua sobrante. Abriendo y cerrando la tapa a diferentes intervalos puedes controlar cuan húmedos o secos quieres que estén tus cogollos de marihuana. ¿Qué hacer si tu cannabis se ha secado demasiado durante el proceso de curado? Secar demasiado tus cogollos de marihuana puede provocar que estos pierdan aroma y sabor. La mejor manera de que vuelvan a tener el nivel de humedad adecuado es introducir cannabis que aún no haya pasado por el proceso de curado (y que por tanto estará más húmedo) y mezclarlo. De este modo el nivel de humedad se repartirá equitativamente y los cogollos que estaban demasiado secos recuperarán el nivel de aroma y humedad óptimo. ¿Cuánto tiempo debes emplear en curar tus cogollos de marihuana? El curado de cogollos de marihuana de buena calidad es como el envejecimiento de un buen vino. Necesita tiempo para desarrollar esa intensidad aromática, para alcanzar ese rico y suave sabor persistente. Sin embargo, establecer un límite de tiempo es muy difícil, pues es muy relativo y va al gusto del consumidor, normalmente se hace un curado de 4 semanas a 8. Se considera que 8 semanas es cuando el cannabis estará en su punto álgido en cuanto a sabor y aroma, sin embargo, esto depende tanto del gusto de cada persona como de las condiciones en las que se haya realizado el curado. Hay personas que hacen curados de hasta un año, sin embargo, hay que tener en cuenta que esto provocará que el THC se degrade y el efecto psicoactivo sea de menor potencia. Además, un cannabis "vintage", tendrá un efecto más narcótico, pues parte del contenido de THC se habrá convertido en CBN, un cannabinoide con propiedades sedantes. Como ya hemos mencionado, este punto depende del uso que se le quiera dar al cannabis y del gusto del consumidor.

  • Las plagas más comunes que pueden atacar tu planta de marihuana

    Desde la mosca minadora a su ‘hermana’ la blanca, pasando por otras como el pulgón o la oruga. Si te dedicas o te vas a dedicar al autocultivo de cannabis, es importante que conozcas bien cuáles son las plagas más comunes de la marihuana, cómo prevenirlas y cómo combatirlas. Hablamos de insectos que actúan con rapidez en la materia vegetal del cannabis y hacen el máximo daño posible. Afortunadamente, si se les pilla a tiempo, siempre hay remedio: depredadores como la mariquita o incluso insecticidas caseros están entre las soluciones. Aquí tienes, las plagas más comunes del cannabis. Mosca blanca, orugas, pulgón… Si eres cultivador de cannabis, probablemente hayas oído hablar más de una vez de estos insectos, y no precisamente por muy buenas razones. Existen muchas plagas que ponen en peligro el cultivo de marihuana. Para hacerles frente, lo mejor es la prevención, estar atentos a los síntomas y, sobre todo, saber cómo erradicarlas a tiempo. Con los consejos que te vamos a dar podrás identificar todas ellas con facilidad y hacerles frente. Mosca minadora Quizá sea la plaga más selectiva, ya que no ataca de la misma manera a todas las variedades de marihuana. Unas dos semanas después de depositar los huevos en el interior de las hojas, las larvas comienzan a 'excavar' sus túneles: es el primer aviso visible de que hay que actuar contra ellas. Síntomas Una especie de líneas marrones que se pueden ver en las hojas cuando las larvas están haciendo sus particulares túneles o minas, comiéndose el material vegetal que se encuentran a su paso. También es posible encontrar pequeñas perforaciones, que realizan las moscas adultas. Tratamiento Es poco probable que aparezca en interior, aunque si la hoja no está muy dañada podemos seguir la vía hasta retirar la larva con las uñas (está 'atrapada' dentro de la hoja). En exterior, podemos optar por insecticidas como Spinosad, que debe usarse con precaución y siempre y cuando no haya abejas cerca. Para deshacernos de los ejemplares adultos, que pueden seguir depositando huevos, nada como unas tiras adhesivas por todo el cultivo, a fin de que queden pegados. Araña roja Este diminuto insecto, que suele aparecer con mucha humedad y en el cultivo de interior, chupa la savia de las hojas y acaba con la vida de la planta de marihuana en un corto periodo de tiempo: una araña adulta puede llegar a hacer un millón de mordiscos en menos de un mes. Si se juntan varias, en una noche pueden acabar con toda una plantación. Síntomas Las manchas blancas en las hojas son la marca que deja la araña al succionar la savia. También se pueden ver motas negras o amarillas en ambas caras. A veces no se perciben y otras se confunden con falta de nutrientes. Hay quien confunde las propias arañas, que miden apenas unos milímetros y tienen un color que va del marrón al rojo anaranjado, con otras manchas; por ello, mejor si se tiene a mano una lupa. En ocasiones también dejan una especie de tela sobre las hojas. Tratamiento El espacio debe estar bien limpio y ventilado. La araña roja se desarrolla en ambientes secos y se reproduce a gran velocidad si la temperatura supera los 27 grados. Por tanto, mantén una temperatura adecuada que no supere los 25 grados y una humedad relativa del 55-60%. Una vez detectadas las hojas o plantas afectadas se pueden limpiar estas con una mezcla de alcohol y agua, aplicada con un atomizador, y en la que el agua esté presente en al menos un 40 % para no dañar las hojas. En el mercado existen diferentes productos para combatir la araña roja. El aceite de Neem, el jabón potásico o el aceite de pelitre son opciones muy buenas. Otra posibilidad es Ecotenona, del que se diluyen 2 mililitros en cada litro de agua: se aplica en las hojas para penetrar en el sistema nervioso de la araña cuando esta se alimenta. Ante la duda de si han resistido huevos o adultos, hay que usar un producto diferente. Trip Un verdadero quebradero de cabeza, sobre todo si las plantas proceden de esquejes. Este diminuto insecto hace movimientos muy rápidos, así que debes actuar con celeridad para que no cause muchos daños. Pulverizar de vez en cuando con aceite de Neem o jabón potásico puede ser preventivo, pero si ya ha hecho de las suyas no queda otra que ponerse manos a la obra. Síntomas Desplegar tiras amarillas pegajosas a lo largo del cultivo es una buena forma de saber si hay una plaga de trip, ya que algún insecto quedará pegado a ella. También lo descubrirás si ves marcas plateadas en la superficie de las hojas, acompañadas en ocasiones de puntos, que resultan ser las heces. Otro indicativo son las hojas quebradizas, debido a que el trip chupa la clorofila hasta hartarse. Tratamiento De nuevo, pulverizar con jabón potásico o aceite de Neem será de utilidad para erradicar la plaga, siempre y cuando no haya comenzado el proceso de floración. En caso de que ya haya empezado, mejor si incluimos especies depredadoras, como las avispas o los orius. A estas especies no les sienta mal el hongo 'Verticillium lecanii' que los productos biológicos para el control del trip suelen contener, así que se pueden combinar. Mosca blanca La mosca blanca es otra vieja conocida de los cultivadores de marihuana, que chupa la savia de las hojas hasta debilitar las plantas. Es muy común, pero no es de las más letales. Síntomas El primero de los síntomas es muy claro: si agitas las plantas y ves moscas volar, son de las blancas. También podemos ver hojas amarillentas por la clorosis al chupar la savia, la melaza que estos insectos secretan o incluso un polvo blanquecino en el envés. Tratamiento Una vez descubierta la plaga (hay métodos preventivos como plantar cultivos ahuyentadores como la albahaca), se pueden introducir la avispa 'Encarsia formosa' o el 'Macrolophus caliginosus' (una especie de chinche). Otra opción es atraer a las moscas con tiras de color amarillo o fumigar con aceite de Neem o jabón potásico; estas soluciones se tienen que pulverizar cada cinco o seis días hasta eliminar la mosca. Pulgón Otra plaga muy rápida, tanto para reproducirse (de 30 a 100 larvas al día) como para saltar de una planta a otra. Al igual que la araña roja, se alimenta de la savia de las hojas. Más presentes en la primavera, habrá que aprovechar el tiempo una vez detectado. Síntomas Hojas amarillas y secas, colonias debajo de las hojas o los tallos y una especie de melaza que segregan son algunos de los síntomas que encenderán todas las alarmas. Por si esto fuera poco, la melaza atrae a las hormigas, por lo que sospecha cuando comiences a verlas. Tratamiento Además de cambiarse de ropa antes de entrar en el lugar de cultivo, por si llevamos el pulgón desde fuera, una vez que se detecta la plaga hay varias opciones: se pueden eliminar manualmente, aplastándolos, ya que apenas se mueven. También, se pueden introducir depredadores como larvas de crisopas, que se alimentan de ellos; libera una veintena por planta y repite cada mes. Otras opciones son la avispa parasitaria, las mariquitas (para cultivos en exterior) o el hongo 'Verticillium lecanii'. Por último, se pueden fumigar las plantas con pelitre dos o tres veces, con descansos de cinco a diez días. Irónicamente, el exceso de fertilizantes puede provocar la aparición del pulgón, así que habrá que usarlos con cuidado. También hay que regular el ambiente, ya que un área seca ayuda a su propagación. Además, cuando se detecten hojas en descomposición, hay que retirarlas. Cochinilla Y terminamos con otra plaga que les sonará hasta a aquellos que no cultivan cannabis: la cochinilla. Tanto en interior como en exterior puede actuar de manera silenciosa. Y lo que es peor: son pequeñas (por lo tanto, difíciles de detectar) y resistentes a algunos insecticidas. Y si llegan a las raíces de la planta, el problema se agravará. Por no hablar de sus excrementos, que contienen un hongo (el llamado negrilla) que destruye el material vegetal. Síntomas Las reconocerás por su color marrón o blanco y una especie de pelusa blanca. Comienzan a aparecer en los tallos, para luego distribuirse por toda la planta. Si hay cerca plantas como cactus, rosales u olivos habrá que extremar las precauciones. Y al igual que con el pulgón, las hormigas son otro indicativo de su presencia. Tratamiento Hay que revisar las plantas, tanto del cannabis como otras cercanas, para comprobar que no existe la plaga. Una vez detectada, se elimina con facilidad aplicando una mezcla al 50 % de alcohol y agua mediante toques de algodón. En caso de que alguna parte de la planta esté muy dañada, lo mejor será retirarla. Mosca del sustrato Este insecto, cuyo nombre científico es Sciridae (esciáridas), se conoce como mosca del sustrato, mosca negra, o mosca del mantillo. Tiene un tamaño aproximadamente de unos 4-5 mm y durante su ciclo vital pasa por diferentes fases: cuando es una larva vive en el sustrato, después hace la metamorfosis y emerge a la superficie convertida en mosca alada. Síntomas Este insecto prefiere los ambientes húmedos y suele situarse en la base de las plantas, es ahí donde debes buscarlo. Estas son las señales que te indicarán que tus plantas de cannabis se han infectado con mosca del sustrato: Observa si algunos individuos se quedan pegados en las tiras atrapa-insectos (son unas bandas adhesivas de color amarillo que debes colocar en tu cultivo) Otro de los primeros síntomas y el más evidente es que podrás ver algunas de ellas volando cerca de las plantas Tratamiento Si esta plaga se ha instalado en tu cultivo de marihuana, estos son algunos de los remedios que pueden ayudarte a eliminarla. Productos que contengan B.thuringiensis (Bt) o Bacilus thurgiensis Israelensis (Bti) que son unas bacterias que habitan en el suelo y se usan como alternativa biológica a los plaguicidas convencionales Harina de Neem: muy eficaz contra las plagas que se desarrollan en el sustrato. Introduce especies depredadoras en el sustrato: Hypoaspis geolalepumites y el nematodo Steinernema feltiae. Nematodos Los nematodos se conocen vulgarmente como gusanos redondos debido a la forma de su cuerpo. De las 25.000 especies registradas, el 50 % actúan como parásitos en plantas, insectos u otros animales. A pesar de que hay algunas especies de Nematodos que pueden ser beneficiosas para tus plantas de marihuana, existen otras "malas", que atacan sin piedad haciendo que la planta se resienta e incluso muera. Síntomas Ralentización del crecimiento Clorosis en las hojas Disminución del vigor general a causa de la falta de fluidos, la planta se marchita Tratamiento Limpieza: cambia el sustrato por uno nuevo y esterilizado Aplica productos eficaces contra los nematodos como Laotta o Skunk Neem. Los productos con aceite de Neem mezclados con el sustrato pueden ayudarte a combatir los nematodos. Trichonema Prot-L, un producto biológico eficaz contra esta plaga que además ayuda a germinar las plantas y a reactivar el suelo. Babosas y caracoles Los caracoles y las babosas tienen un cuerpo viscoso, blando y resbaladizo de entre 1 y 9 cm de largo, que en el caso de los primeros va acompañado de un caparazón circular en el que el molusco vive. Se desplazan lentamente y a su paso dejan un rastro de mucus transparente y brillante muy reconocible. Esta plaga, que por lo general se presenta en los cultivos de exterior y puede ser muy peligrosa para tus plantas de marihuana pues resulta que estos pequeños invitados tienen un hambre voraz capaz de causar serios problemas en tu cultivo. Síntomas Mordidas en las hojas, en ocasiones en forma de telaraña. Aparición de un rastro de mucus plateado. Tratamiento Construye una barrera: coloca una capa de cal, tierra diatomácea o arena salada de playa bordeando tu cultivo. Pon cebos: haz un pequeño agujero en el suelo y coloca dentro de él un bol o recipiente con una mezcla de mermelada y cerveza. Los atraerá fatalmente. Utiliza la babosa depredadora Ruminia decollata como medida de control biológico. Elimínalos manualmente: hazlo en horario nocturno, que es cuando salen de sus escondites para alimentarse. Ayúdate de una linterna.

  • Técnicas de poda más usuales de las plantas de marihuana

    Cada variedad de marihuana expresa su personalidad de forma diferente y, por ello, es importante seleccionar la técnica de poda más adecuada a cada caso. Estas técnicas permiten controlar el crecimiento, mejorar el rendimiento u organizar el cultivo de forma homogénea cuando cultivamos diferentes variedades en un mismo espacio. ¿Por qué y cómo se podan las plantas de marihuana? Esta pregunta es muy común entre los cannabicultores, en particular cuando queremos controlar el crecimiento de una variedad de marihuana concreta o cuando queremos maximizar el rendimiento de nuestra semilla favorita en un espacio reducido. También es una práctica habitual para conseguir cultivos uniformes cuando cultivamos semillas de marihuana de variedades diferentes. En función de las genéticas cultivadas y del objetivo del cultivador, se seleccionará la técnica de poda más adecuada. Cada una de las técnicas existentes encaja con un tipo de genética, por ello, a la hora de elegir la variedad o variedades de marihuana que vamos a cultivar, no solo debemos fijarnos en nuestros gustos, sino también en las dimensiones reales del espacio de cultivo. Estas técnicas se aplican indistintamente en los cultivos de interior y de exterior, pero hay que tener en cuenta que en exterior la seguridad y la discreción del cultivo juegan un papel muy importante. A continuación te mostramos cómo aplicar las diferentes técnicas de poda: poda de las partes bajas, poda apical, poda FIM y la técnica super cropping. La aplicación de estas técnicas ofrece buenos resultados en las variedades feminizadas y regulares, pero no en las autoflorecientes. En las variedades autoflorecientes los resultados se materializan en muy pocos casos, como consecuencia de un ciclo de vida muy corto que no deja tiempo para su regeneración. Cuando plantamos semillas feminizadas o regulares en época tardía tampoco se recomienda el uso de estas técnicas ya que la estructura vegetativa de las plantas no alcanzará el desarrollo requerido. Poda de las ramificaciones inferiores de la planta de marihuana La poda de las ramas bajas es una de las técnicas más utilizada en el cultivo de marihuana. Se trata de un procedimiento que permite canalizar el potencial energético de la planta hacia la parte superior y maximizar así los rendimientos de cada una de las plantas. Con este método se optimiza la producción de forma uniforme y se evita la formación dispersa y heterogénea de flores, lo que suele suceder debido a la poca luz que llega hasta la parte baja de la planta. Poda apical de la planta de marihuana La poda apical es otra de las técnicas más conocida entre los cannabicultores, se puede aplicar con buenos resultados en interior y en exterior, y con ella se controla el tamaño de la planta de forma muy eficaz. Se trata de una técnica que permite gestionar adecuadamente el espacio de cultivo en interior y en exterior, y con la que se pueden mantener los cultivos de forma discreta en exterior. La técnica consiste en podar el pequeño pico de la parte superior de la planta con la ayuda de unas pequeñas tijeras o de un cúter. Es imprescindible desinfectar previamente la herramienta utilizada en la poda para que esté bien limpia, en caso contrario podrían aparecer síntomas de estrés o incluso patógenos. Es fundamental aplicar esta técnica con sentido común, siempre en base al crecimiento de la planta, y cuando ésta esté bien formada y disponga del tiempo necesario para repartir la energía por la zona de la planta deseada. Es conveniente realizar este tipo de poda unos 5 ó 10 días antes del cambio al fotoperiodo adaptado a la floración, antes de que se inicie la fase de estiramiento. En este plazo las plantas tienen el tiempo necesario para que se produzcan los cambios estructurales que se han querido provocar con esta técnica. Al aplicar esta técnica de poda, la producción queda repartida de forma homogénea en las ramas secundarias. Se trata de un método utilizado también por muchos cannabicultores para la conservación de plantas madre. Con esta técnica las auxinas de la planta se distribuyen por las ramificaciones secundarias, lo que favorece considerablemente el crecimiento y el incremento de la producción. Poda FIM de la planta de marihuana La poda FIM (Fuck I Missed) surgió cuando un cannabicultor cometió un error haciendo la poda apical, de ahí su nombre. El objetivo es multiplicar las ramificaciones secundarias más vigorosas, sin olvidar las laterales, y manteniendo las ramificaciones superiores al igual que en la poda apical. La clave está en podar los brotes de las puntas, sin cortar de forma integral la ramificación y dejando una pequeña parte para que se regenere y forme nuevos brotes que luego se convertirán en flores. Lo mejor es podar 2/3 de las nuevas ramas y unos días después se podrá observar la formación de, al menos, una nueva pareja de puntas, 5 como máximo. En el peor de los casos, la planta no producirá ninguna punta, lo que sería en realidad una poda apical. Se trata, por lo tanto, de una técnica que se puede emplear con total tranquilidad y que es, también, una excelente opción para la conservación de las plantas madre. El Super Cropping en el cultivo de marihuana El método Super Cropping ("Super cosecha") es un método que cada vez va siendo más conocido entre los cultivadores de cannabis. Consiste en quebrar ligeramente las fibras internas de las puntas de las ramificaciones principales sin llegar a romperlas. Sobre todo hay que evitar la fractura de la membrana externa, lo que podría debilitar la planta. Una fisura importante durante una operación mal hecha podría conllevar la perdida total de la parta intervenida. Por ello, hay que proceder con tacto y actuar con calma y paciencia. El objetivo es limitar el crecimiento vertical de las puntas situadas en la parte superior de la planta, y orientarlas hacia un crecimiento horizontal que provoque la verticalidad de las ramificaciones que se encuentran en niveles inferiores. El fin último es obtener una estructura floral homogénea a nivel global y, en consecuencia, un aumento considerable de los rendimientos del cultivo. Posteriormente habrá que atar las puntas para guiar su crecimiento horizontal. Esta técnica se puede utilizar para aumentar el rendimiento final o en situaciones delicadas, como por ejemplo para limitar la altura de una planta que está demasiado cerca de una bombilla y corre el riesgo de quemarse.

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